La Amistad
Definitivamente si queremos tener éxito en la vida debemos saber cultivar nuestras relaciones personales, para ello es primordial saber comunicarnos.
Se debe destacar que las relaciones personales se alimentan a largo plazo, la consideración, el respeto y la confianza se logran con el tiempo. Stephen Covey lo denomina “cuenta bancaria emocional, donde hacemos constantemente depósitos, y si ganamos su confianza, en algunos casos esta cuenta es tan fuerte que podemos darnos el lujo de enfrentar algunas dificultades en la relación sin que ello traiga consecuencias graves a la hora una nueva idea o de retener su confianza”.
Este hábito de ver las cosas buenas de los demás, sus fortalezas, edificarlos como humanos, nos dará hasta la confianza de hacerles ver sus oportunidades y convertirnos en un entrenador en su vida.
Este prestigio que nos da en convertirnos en su amigo, en una persona de confianza, nos permitirá tener su atención a la hora de plantear algo.Todo esto construye una relación personal que puede durar mucho tiempo y que hará que la relación fluya sin contratiempos. Somos más propensos a escuchar a aquellas personas que nos inspiran confianza, o que tienen prestigio para nosotros.
Si pensamos que una persona es inteligente, dinámica, amorosa, con buenos sentimientos, excelente, pues digámoslo, expresemos lo que sentimos, demos lo mejor a esta persona y siempre lo tendremos dispuesto a escucharnos.
Según esto nuestras relaciones personales se basan principalmente en la confianza y seguridad entre dos o más personas, lo que nos lleva a conocerlas más que exteriormente, interiormente. Nuestras similitudes y diferencias no crean separaciones entre nosotros, sino que unen aun más nuestra relación.
En la mayoría de los lugares estas relaciones no son bien concretas y las personas solo se unen por gustos en comunes, no se crean lazos de amistad profunda; creando relaciones más superficiales y materiales que no nos ayudan a sentirnos personas plenas y nos deja un vacío en nuestras vidas que solo puede llenarse con la expresión de sus sentimientos y para esto se necesita alguien que cumpla los requisitos de un buen amigo (confianza, respeto, amor, consuelo, sinceridad, que de seguridad, alegría, etc.)
La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia. La amistad nace cuando los sujetos de la amistad se relacionan entre sí y encuentran en sus seres algo en común.
Hay amistades que con tan solo unos minutos de relacionarse son capaces de concretarse, pero también hay amistades que tardan años. Todo esto depende de la reciprocidad, la capacidad de dar y recibir de las personas. Una amistad debe ser mutua y esta se consigue apoyándose uno a otro en los buenos y malos momentos, compartiendo todo lo que uno pueda darle a esa persona.
Un amigo es una especie de refugio, donde se guardan momentos, penurias, secretos y confidencias. Estos lazos que se forman tan fuertemente en las personas pueden romperse con mucha facilidad, quebrantándose ciertos códigos, como por ejemplo cuando se devela un “pacto de palabra” o secreto, se rompe esa complicidad y confianza depositada en el otro.
La amistad tiene diferentes momentos; en la infancia el pequeño comienza relacionándose con su familia, luego en la escuela el niño va afianzando su personalidad y le otorgará un valor más legítimo a la amistad. En la adolescencia el sujeto es capaz de iniciar y mantener relaciones de amistad con personas del mismo sexo y con el otro. En el adulto este vínculo esta basado en algunos rasgos más comunes entre las personas, pero al mismo tiempo mantienen más separación e independencia con el semejante.
Dentro de nuestra vida, la amistad ha sido un gran pilar, que nos ha dado apoyo en momentos duros. Un amigo es aquel que está siempre contigo, que es capaz de demostrar ese lazo que nos une todos los días del año, en cada momento y frente a cualquier persona.
Los momentos vividos con aquellas personas se recuerdan toda la vida, son momentos sumamente especiales que dejan agradables sentimiento, sensaciones en nosotros.
Para nosotras la amistad es un lazo muy importante en la vida de cada persona, tal como ya hemos mencionado, es algo esencial en las relaciones humanas, el hecho de tener un amigo es una maravillosa experiencia y nos da plenitud en la vida; cada persona vive la amistad de una forma distinta, pero nadie puede vivir sin ella. Uno ama aquello que le es semejante, un amigo siempre es semejante a uno.
Pero hay una cosa clara, cuando uno conoce a una persona, se siente algo especial, en la medida que creamos que vamos a llegar a ser amigos. Existe algo que proviene del alma. Ya que entre amigos existe una clara atracción espiritual. Por lo mismo, para hacer amigos, no hay una receta universal. Esta, sola se da. Lo único que hay que hacer, es conocer a distintas personas. Ya que no se puede fabricar una amistad. La mistad no se fuerza. Se da de manera gratuita.
Para concluir la relación entre dos personas llamada amistad, no siempre se da cuando las personas tienes miles que cosas es comunes, basta solo una para que este lazo se forme y las diferencias que hay entre ellas, llegan a complementar esa amistad, haciéndola mucho mas fuerte y duradera.